Y después de darte cuenta de que mendigarías antes que unirte a ello, empiezas a preocuparte. Porque sólo hay ofertas de ese estilo. O de "becas". "Becario en prácticas que quiera recibir formación gratuita en la empresa..." basta a este punto, basta. Se están riendo. Quieren que trabajes gratis y lo dicen sin tapujos.
Ya estás cabreado, pero empiezas a acojonarte. No hay nada. No hay oportunidades. Ni de camarero, aunque bueno, lo entiendes, no tienes experiencia. Pero luego ves que hasta a los pobres camareros les piden "inglés bilingüe". ¡¡¡BILINGÜE!!! Pero si ninguno de los presidentes del Gobierno de España sabe Inglés...aquí huele a podrido. Apesta.
Y después de haber mirado todo lo que no tiene que ver con lo que quieres hacer en tu futuro, te asustas, porque tú tienes título pero no experiencia, y tu campo es muy minoritario. Pocos tienen éxito, y tú sueñas con dirigir un museo. Y te pones a buscar de lo tuyo. Te desesperas. Te desmoralizas. Las ofertas de trabajo llevan caducadas 2 años o se limitan a ser de "auxiliar de la tienda de museo". Y las pocas que hay, son trabajo temporal.
Parece ser que el pescado está vendido. O mejor dicho, nuestro país. Lo sabíamos ya, pero esto ha sido ya la traca final. Rescate. Austeridad. Depresión. Recesión. Paro. Paro. Paro. Trabajo no pagado. Paro.
Y ya, definitivamente asustado, en crisis personal, te descargas un manual de alemán y otro de francés. Pa empezar a allanar el camino a la emigración, no más. Pero también decides tomarte en serio los estudios. Porque hay la mitad de becas que ayer, y se las van a llevar los grandes. Y hay que ponerse las pilas. Porque, a pesar de todo, los jóvenes tenemos un proyecto de futuro, y unas expectativas. Y salgan bien o mal, acabemos donde acabemos, nadie nos podrá decir que no lo hemos intentado. Porque yo voy a intentar llevar a cabo mi proyecto de futuro, cueste lo que cueste. Y sé que vosotros también.
Entre otras cosas, porque no tenemos muchas más opciones.
Interprétenlo como deseen.
Una oportunidad nace en el cruce de la suerte y el trabajo.
Y que la inspiración te pille trabajando.
Todo es ponerse.




