Zepelín de Alumnas Socialmente Cabreadas y Asqueadas



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sábado, 11 de febrero de 2012

NATUNAZIS

Respetando la decisión individual de cada uno en su modo de vida, me veo en la obligación de demostrar mi desacuerdo con cierto grupo de gente: L@s Natunazis, o los/las hippies radicales.

Imaginemos un sujeto, sexo femenino, unos 22 años. Vegetariana. Vegetariana de las que ponen cara de asco si comes carne delante de ellos, pero que cuando las gambas a la parrilla huelen estupendamente y tienen buena pinta, se comen una “para probar”. De esas.

Nunca cena más tarde de las 19, porque “es malísimo irse a dormir con el estómago lleno”, lo cual obliga a la gente de su entorno a no salir a cenar con ella o a adelantar las salidas a la hora de la merienda (que bueno, tampoco es un problema porque la solución más común es salir a cenar a horas normales y que se vaya jodiendo si quiere unirse).

Si se cansa de llevar tacones (porque eso si, muy hippie pero los tacones que no falten) se descalza. No se si los lectores serán conscientes de que este especimen se encuentra suelto en un pueblo de unos 10.000 habitantes en Creta, Grecia, con una gran población de cucarachas, ratas, turistas, estudiantes borrachos, viejos que escupen, gatos y perros. Sin contar con lo llamado “greek way” que incluye, entre otros, viajar 7 en un coche para 5, comer pita mientras vas en moto, y tirar basura al suelo. El suelo es de todo menos salubre. Yo no lo tocaría ni con un palo, pero “andar descalzo es buenísimo para los músculos del pie”, así que esta mujer va descalza por un suelo con mierda de milenios. Y lo peor es que cuando yo, en un alarde de compasión, viendo a la chica descalza sobre el inmundo suelo, le ofrezco unos zapatos que tenía de sobra, la muy demagógica me suelta “No hace falta, ando descalza porque quiero. Y tu deberías hacer lo mismo, o si no vas a tener problemas en los pies cuando seas mayor”.

Lo mismo me suelta cuando, hablando de colegios, le digo que en el mío corríamos en el gimnasio sin zapatillas de deporte, sólo con zapatillas de ballet o descalzos porque la profesora no quería que se estropeara el parquet. Yo esperaba una respuesta en plan “cabrones, hijos de puta!!! Que mala gente, hacer eso a los niños”. Y en lugar de eso, me encuentro “mejor, así los niños se acostumbran a andar descalzos, que es buenísimo para los pies”. No. O sea, no. Correr 30 minutos dos veces en semana sobre madera sin zapatillas de deporte NO puede ser bueno. Y mucho menos si te obligan.

Me la encontré comprando, y yo llevaba una botella de friegasuelos. Friegasuelos normal, olor pino, verde fosforito, de toda la vida. “Uy, eso está lleno de químicos. Yo no podría vivir en una casa donde hay tantos químicos”. Yo, ilusa de mi, le pregunte que cómo coño fregaba ella el suelo. “con vinagre, y tu deberías hacer lo mismo, tantos químicos contaminan y se quedan en tu organismo, pueden ser cancerígenos”.

Eso fue el punto y final. La salud es la superstición de hoy en día, y “cancerígeno” es el “¡bruja!” contemporáneo. Todo es cancerígeno, o puede serlo; todo es malo, o puede serlo; hay que comer cinco piezas de fruta al día, un yogurt, comer carne o pescado un vez al día, no comer la fruta después de las comidas sino entre horas, hacer un buen desayuno con fruta, leche y cereales, no irse a dormir con el estómago lleno, dormir ocho horas, con ropa que no sea sintética y que sea holgada; un vasito de vino al día está bien, más es malo, malo, malísimo, más que Darth Vader, los rusos y el Joker juntos…

Normas. Gente diciendo cómo tienes que vivir, cómo tienes que comer. Cómo divertirte, cómo actuar, cómo sentirte. Pero nadie te dice que seas feliz, que hagas lo que quieras, que a lo mejor vivo menos comiéndome el arroz quemado de la paella, pero viviré más feliz. Porque disfruto haciéndolo. Y disfruto llevando calzado cómodo, y saliendo a cenar con mis amigos (aunque nos pongamos como cerdos y acabemos a las 12 de cenar) y teniendo una casa que huela a ambientador de pino en lugar de a vinagreta.

Otro de mis problemas no es el modo de vida en concreto, cada cual lo elige según su criterio; el problema es la falta de fuentes fiables. “uy, Cuqui, esto es malísimo, ¡te lo digo yo!” MALÍSIMO. Malísimo. ¿Quién te lo ha dicho? ¿has ido al médico? ¿has consultado a un experto en la materia? ¿O simplemente te has leído algunos libros de divulgación y te los has tragado enteros, con tapas duras, edición coleccionista y marca páginas de oferta? ¿o peor, has preguntado a tu vecina, que es medio bruja y sabe de estas cosa? ¿Intentas convencerme, sin argumentos sólidos ni nada, ahí, a lo loco? “Esto es malísimo, alguien me lo dijo alguna vez, deja de hacerlo”.

Como veis, me he quedado a gusto. Espero no ofender a nadie, sólo trato de defender el derecho a una vida cómoda, satisfactoria y feliz frente a los que te dicen cómo tienes que vivir para estar “mas sano”. La salud no siempre es felicidad.

Saludos desde el Olimpo!

domingo, 27 de noviembre de 2011

Los héroes y los malditos

[...]
Dentro de algunos atletas, habita un gentío. En los años cuarenta, cuando los negros norteamericanos no podían compartir con los blancos ni siquiera el cementerio, Jack Robinson se impuso en el béisbol. Millones de negros pisoteados reconocían su dignidad en este atleta que brillaba como nadie en un deporte que era exclusivo para blancos. El público lo insultaba y le tiraba maníes, los rivales lo escupían; y en su casa recibía amenazas de muerte.

En 1994, mientras el mundo aclamaba a Nelson Mandela y su larga pelea contra el racismo, el atleta Josiah Thugwane se convertía en el primer negro sudafricano que ganaba una olimpíada. En estos últimos años, está siendo normal que los trofeos olímpicos queden en manos de Kenia, Etiopía, Somalia, Burundi o Sudáfrica. Tiger Woods, llamado el Mozart del golf, está triunfando en un deporte de blancos ricos; y hace ya muchos años que son negros los astros del baloncesto y del boxeo. Son negros, o mulatos, los jugadores que más alegría y belleza dan al fútbol.

Según el doble discurso racista, es perfectamente posible aplaudir a los negros exitosos y maldecir a los demás. En la Copa del Mundo que ganó Francia en el 98, eran inmigrantes casi todos los futbolistas que vestían la camiseta azul y al son de la Marsellesa iniciaban cada partido. Una encuesta realizada en esos días confirmó que cuatro de cada diez franceses tienen prejuicios racistas, pero todos los franceses celebraron el triunfo como si los negros y los árabes fueran hijos de Juana de Arco.
[...]

Extraído de Eduardo Galeano: Patas arriba: la escuela del mundo al revés, "Curso básico de racismo y de machismo".

Derechos reservados al autor. Copyright reserved. I do not own this material.

domingo, 9 de octubre de 2011

MUJERES Y PALABRAS

Artículo encontrado en la web "Mujeres en red" bastante interesante, dejo el link del original y me hago un copy-paste http://www.nodo50.org/mujeresred/spip.php?article832

Sexismo en el lenguaje: apuntes básicos
Por Teresa Meana Suárez
No son necesarias las @ para incluir a las mujeres. Hay soluciones más creativas para transformar la lengua. Y cuando transformemos el lenguaje transformaremos la realidad.

Parece que fue ayer por lo claro que lo recuerdo pero hace casi treinta años. Sería aproximadamente 1973 y estábamos en una asamblea en la Facultad de Filosofía, en Oviedo. Había mucha gente y mucho alboroto y alguien -un hombre, claro- gritó: ¿Esto es una asamblea o qué cojones es? Otro -un fascista, claro- advirtió: ¡Cuidado con las palabras, que hay señoritas presentes!

Fue exactamente así y, por supuesto, la advertencia del fascista se acogió con un cierto regocijo general. Como en aquellos tiempos de fuerte lucha contra la dictadura de Franco las asambleas tenían turnos de palabras interminables, pasó un largo rato de intervenciones diversas. Al fin, se levantó Begoña -una amiga feminista- y habló: Yo sólo quiero decir una cosa: ¡Cojones! A mí, feminista desde que puedo recordar, aquello me encantó. Sentí que Begoña acababa de devolvernos a todas la voz, la existencia. Éramos de nuevo personas -como ellos- y no “señoritas” y teníamos derecho a la palabra. A todas las palabras. En la lucha por existir, si queríamos ser reconocidas y nombradas en “su” mundo, teníamos que usar “su” lenguaje. Begoña lo acababa de afirmar en voz alta: la lengua también era nuestra. Cuento esta anécdota para intentar explicar el apasionante proceso, el camino recorrido en estos más de veinticinco años de actuación del movimiento feminista en el tema del sexismo en el lenguaje. Un trayecto en el que supimos que tomar sólo la parte de la lengua que se nos adjudicaba equivalía a aceptar el silencio. En el que también aprendimos, como señala Christiane Olivier, que si utilizamos el lenguaje considerado “universal”, que es el masculino, hablamos contra nosotras mismas.

SILENCIADAS, DESPRECIADAS

En la lucha por esa lengua que nos representara a las mujeres y que enfrentara el sexismo lingüístico, hemos pasado por diferentes etapas. Al principio tratamos tan sólo de detectar el sexismo. Nunca antes lo habíamos notado y en absoluto éramos conscientes de cómo la lengua nos discriminaba. Empezaron a surgir los estudios y los trabajos sobre el tema.

Concretamos el sexismo en dos efectos fundamentales: el silencio y el desprecio. Por un lado, el ocultamiento de las mujeres, nuestro silencio, nuestra no existencia. Estábamos escondidas tras los falsos genéricos: ese masculino que, habíamos aprendido en la escuela, “abarca los dos géneros”. Y también estábamos ocultas tras el salto semántico. Debemos a Álvaro García Meseguer la definición de ese error lingüístico debido al sexismo: ése expresado en aquello de todo el pueblo bajó hacia el río a recibirlos, quedándose en la aldea sólo las mujeres y los niños. Así pues, ¿quién bajó, sólo los varones?

Por otro lado estaba el desprecio, el odio hacia las mujeres. Se manifestaba en los duales aparentes (zorro/zorra, gobernante/gobernanta, verdulero/verdulera, frío/fría, etc.), en los vacíos léxicos (víbora, arpía, etc. O caballerosidad, mujeriego, etc.), en los adjetivos, los adverbios, los refranes y frases hechas, etcétera., etc., etc.

SURGEN MIL Y UNA SOLUCIONES

Después de detectar el sexismo en el lenguaje, empezaron a aparecer diferentes recomendaciones para un uso no sexista de la lengua. Desde mediados de los 80 el feminismo avanza en estrategias para combatir tanto el silenciamiento como el desprecio, y se van perfeccionando las soluciones y redactando instrucciones nuevas. Hacia 1994 aparece en España el libro Nombra, elaborado por la Comisión Asesora sobre el Lenguaje del Instituto de la Mujer, verdaderamente clarificador y útil.

Las posibilidades que nos plantea son realmente variadas, creativas y diversas. Frente a los difíciles y continuos dobletes (con o/a, o (a), o-a) nos ofrecen: la utilización de genéricos reales (víctimas, personas, gente, vecindario y no vecinos, pueblo valenciano y no valencianos. También, el recurso a los abstractos (la redacción y no los redactores, la legislación y no los legisladores). También cambios en las formas personales de los verbos o los pronombres (en lugar de En la Prehistoria el hombre vivía... podemos decir los seres humanos, las personas, la gente, las mujeres y los hombres y también En la Prehistoria se vivía... o En la Prehistoria vivíamos...).

Otras veces podemos sustituir el supuesto genérico hombre u hombres por los pronombres nos, nuestro, nuestra, nuestros o nuestras (Es bueno para el bienestar del hombre... sustituido por Es bueno para nuestro bienestar...) Otras veces podemos cambiar el verbo de la tercera a la segunda persona del singular o a la primera del plural sin mencionar el sujeto, o poner el verbo en tercera persona singular precedida por el pronombre se (Se recomienda a los usuarios que utilicen correctamente la tarjeta... sustituido por Recomendamos que utilice su tarjeta correctamente... o Se recomienda un uso correcto de la tarjeta). Están también los cambios del pronombre impersonal (Cuando uno se levanta quedaría Cuando alguien se levanta o Al levantarnos y también cambiaríamos El que tenga pasaporte o Aquellos que quieran... por Quien tenga pasaporte... o Quienes quieran...).

También tenemos recomendaciones para corregir el uso androcéntrico del lenguaje y evitar que se nos nombre a las mujeres como dependientes, complementos, subalternas o propiedades de los hombres (Los nómadas se trasladaban con sus enseres, ganado y mujeres, Se organizaban actividades culturales para las esposas de los congresistas. A las mujeres les concedieron el voto después de la Primera Guerra Mundial), ofreciéndonos múltiples y variadas soluciones. Y así más, mucho más.

LA LENGUA NO ES NEUTRAL

Entretanto, ya existían dos posturas distintas en el movimiento feminista en torno a estas cuestiones. El planteamiento de quienes opinan que las mujeres debemos apropiarnos del genérico y hacerles a los varones un específico. Por ejemplo: en un centro de enseñanza seríamos -mujeres y hombres- profesores, y si nos referimos a Juan, diríamos profesor varón y de Ana podríamos decir ella es el mejor profesor del instituto. El otro planteamiento es el de las que pensamos que el genérico no es universal. Siguiendo con el ejemplo anterior: ellos y nosotras seríamos el profesorado o las profesoras y profesores.

La primera postura se expresa así: Lo genérico, lo neutro, lo universal es patrimonio de todos. Se debe denunciar la falsa universalidad, pero también se ha de reivindicar la participación de las mujeres en lo universal. Nosotras pensamos que no es cierto que lo genérico sea patrimonio común. Los vocablos en masculino no son universales por englobar a las mujeres. Es un hecho que nos excluyen. Se dice que son universales porque lo masculino se ha erigido a lo largo de la historia en la medida de lo humano. Así se confunden los genéricos con los masculinos. Como dice Fanny Rubio: La lengua será neutra pero no es neutral.

QUEREMOS NOMBRAR LA DIFERENCIA

Además, pensamos así porque queremos nombrar el femenino, nombrar la diferencia. Decir niños y niñas o madres y padres no es una repetición, no es duplicar el lenguaje. Duplicar es hacer una copia igual a otra y éste no es el caso. La diferencia sexual está ya dada, no es la lengua quien la crea. Lo que debe hacer el lenguaje es nombrarla, simplemente nombrarla puesto que existe. No nombrar esta diferencia es no respetar el derecho a la existencia y a la representación de esa existencia en el lenguaje.

García Meseguer dice que de una manera simplista las dos posturas se podrían resumir en torno a las recomendaciones de Nombra y a los inconvenientes que trae el seguirlas. A una corriente -en ella me incluyo- nos importarían más las mujeres que el lenguaje, y a la otra corriente le importaría más el lenguaje que las mujeres. Sin embargo, a todos los esfuerzos debemos increíbles avances. Les debemos las coincidencias y acuerdos en torno a la detección del sexismo y al lugar de las mujeres en el lenguaje, nuestra invisibilidad en los genéricos, la denuncia a los varones acaparando los conceptos de humanidad y de universalidad, la crítica a la invasión del pensamiento androcéntrico y de la cultura patriarcal como referentes y tantos descubrimientos más. Y a todos los esfuerzos debemos extensos análisis de diccionarios, medios de comunicación, textos literarios, lenguaje coloquial y tesis, tesinas, artículos, libros, conferencias, mesas redondas, apasionantes y apasionadas charlas sobre este problema, tanto en la lengua castellana como en otras lenguas.

MUJERES ESCRITORAS: HEROÍNAS MEMORABLES Y OCULTADAS

Más sancionando que el hablar, el escribir para las mujeres ha sido visto como la usurpación de un derecho que no les pertenece y además como una práctica inútil, como lo que no les corresponde. Dice Virginia Woolf: Creo que pasará aún mucho tiempo antes de que una mujer pueda sentarse a escribir un libro sin que surja un fantasma que debe ser asesinado, sin que aparezca la peña contra la que estrellarse.

Del libro de Yadira Calvo A la mujer por la palabra, me permito entresacar algunas historias. La de Fanny Burney quemando todos sus originales y poniéndose a hacer labor de punto como penitencia por escribir. La de Charlotte Brönte poniendo a un lado el manuscrito de Jane Eyre para pelar papas. La de Jane Austen escondiendo los papeles cada vez que entraba alguien por la vergüenza de que la vieran escribir. La de Katherine Anne Porter declarando haber tardado veinte años en escribir una novela. Fui interrumpida por cualquiera que en un momento dado apareció en mi camino. Porter calculaba que sólo había podido emplear un diez por ciento de sus energías en escribir. El otro noventa por ciento lo he usado para poder mantener mi cabeza fuera del agua, decía.

Recuerdo esa foto de María Moliner remendando calcetines con un huevo de madera, mientras ésa su ingente obra, Diccionario del uso del castellano iba naciendo entre ollas y coladas. Leo las quejas de una Katherine Mansfield reprochándole a su marido: Estoy escribiendo pero tú gritas: Son las cinco, ¿dónde está mi té? O el dulce lamento de una cubana del siglo pasado que no firmó sus obras: ¡Cuántas veces lentamente/ con plácida inspiración/ formé una octava en mi mente/ y mi aguja inteligente/remendaba un pantalón! Por eso dijo Virginia Woolf a propósito de la duquesa de Newcastle: Sabía escribir en su juventud. Pero sus hadas, caso de que sobrevivieran, se transformaron en hipopótamos.

Otro hecho gravísimo: la atribución de las obras de las mujeres a otros, y en especial a sus maridos. Debe haber sido un fenómeno muy frecuente pues tenemos bastantes referencias. Desde el artículo publicado en 1866 por Rosalía de Castro Las literatas: carta a Eduarda, en el que la autora advierte de ello, hasta estas palabras de Adela Zamudio, escritora boliviana del siglo XX: Si alguno versos escribe /de alguno esos versos son,/ que ella sólo los suscribe./ (Permitidme que me asombre.)/ Si es alguno no es poeta,/ ¿Por qué tal suposición?/ ¡Porque es hombre!

Están también los hechos históricamente comprobados: el célebre caso de María Lejarraga, autora de las obras firmadas por su marido Gregorio Martínez Sierra. Y el hecho de que a Zelda Fitzgerald también fue su marido quien le prohibió publicar su Diario porqué él lo necesitaba para su propio trabajo. Y el que las primeras obras de Colette aparecieran firmadas con el nombre de su marido, quien incluso cobró el dinero de su venta. Alguien me dirá que voy muy atrás y que la humanidad ha cambiado en los últimos veinte siglos. Pues bien, en el año 2000 y en España sólo un diez por ciento de los libros publicados están escritos por mujeres.

CAMBIAR LA LENGUA CAMBIARÁ LA REALIDAD

No obstante, hay algunas capaces de trepar la cuesta de lo prohibido, de robarle a la vida ese diez por ciento de energía necesario para mantener la cabeza fuera del agua. Y la mantienen. Y escriben. Y se lo editan. Y aquí seguimos todas las demás. Luchando y celebrando los nuevos éxitos, Extendiendo la red para que todas las mujeres de la tierra tengan derecho a la voz, a la palabra. Sabiendo que vemos el mundo a través del cañamazo formado por la lengua y motivadas por la certeza de que el lenguaje sexista, el que hemos aprendido, contribuye a la perpetuación del patriarcado. Sabiendo también que cuando tengamos una lengua que nos represente cambiará la realidad. Por eso seguimos adelante. Y no dormimos más a las niñas con cuentos de hadas. Les decimos que las niñas buenas van al cielo y las malas van a todas partes. Y que colorín colorado, esta historia no ha acabado.

viernes, 29 de abril de 2011

MEDIDAS CRÍTICAS

Imágenes encontradas surfeando en la red (la expresión más casposa del mundo xD).
El Museo del Prado, debido a la crisis, ha decidido renovar su colección para acercarse más al sentimiento del ciudadano de a pie. Aquí hay algunos ejemplos:








Agur, mingafrías!

Y saludos desde el Olimpo, cada vez más cerca ^^

martes, 26 de abril de 2011

Torquemada tuvo descendencia con una pitonisa de telecinco

Si no, no hay otra explicación a esto. He aquí la argumentación sobre las poluciones nocturnas según la página www.conocimientodesi.com.ar/conferencia46.html (no preguntéis cómo cayó en mis manos). Personalmente lo encontré digno de ZASCA; porque no es un texto sarcástico ni humorístico. Alguien lo ha escrito de buena "fe", y evidentemente hay personas en el mundo que lo toman en serio. Juzga por ti mismo:


"Otro punto que puede crear pérdidas de la Energía Creadora Sexual: el ATAQUE DE UNA BRUJA. Una bruja puede intentar robar la energía sexual durante la noche, a través de la cuarta dimensión, y producir en el plano físico un derramamiento de la energía sexual. En esos casos es importante que aprendamos a defendernos o protegernos para cuando se den este tipo de ataques, para impedir cualquier robo de energía.
Con unas tijeras de acero puestas en cruz, mostaza negra en círculo alrededor de las tijeras y una súplica al Elemental de la mostaza para que nos defienda podemos atrapar a la bruja que lo intente".

Léelo cuantas veces necesites.
Sí. Ahora sabes el auténtico origen de las poluciones nocturnas. Para consolarte, piensa que si ha ocurrido debido a una bruja, quizá se parecía a Megan Fox.

martes, 5 de abril de 2011

CRÍTICA A UNA MUJER UTÓPICA

Ya que hace mucho tiempo que no escribo, mi musa anda de baja por estres galopante, voy a utilizar una entrada que hice hace tiempo para otro de mis blogs y que me gustó bastante, a ver qué opinais.

Crítica a una mujer utópica
Hoy he recibido un evento de tuenti en el cual había un texto (decían que era de Gabriel García Márquez, pero no estoy seguro, así que no lo afirmaré) que revestido de una capa de feminismo, pelotismo y comeflorismo, mostraba una mujer cuanto menos, curiosa. Os pego un fragmento del texto, a ver que opinais:

EL DULCE SABOR DE UNA MUJER EXQUISITA
"Si aún no ha pasado el bisturí por tu piel,
si no tienes implantes de silicona en alguna parte de tu cuerpo,
si los rollitos no te generan trauma,
si nunca has sufrido de anorexia,
si tu estatura no afecta tu desarrollo personal,
si cuando vas a la playa prefieres divertirte en el mar y no estar sobre una toalla durante horas,
si crees que la fidelidad sí es posible y la practicas,
si sabes cómo se prepara un arroz,
si puedes preparar un almuerzo completo con postre,
si tu prioridad no es ser rubia a como de lugar,
si no te levantas a las 4:00 a.m. para llegar primera al gimnasio,
si puedes salir con ropa de gimnasia tranquila a la calle un domingo, sin una gota de maquillaje en el rostro....
ESTÁS EN VÍA DE EXTINCIÓN... Eres una mujer exquisita! "

Y después continuaba con algo en plan "la mu jer más hermosa no es la más delgada... bla bla bla" No me malinterpreteis, no voy a defender el proyecto barbie, ni pretendo decir que este texto esté mal, simplemente opino que no es la mejor forma de fomentar unos valores saludables.

Presentan una mujer utópica, un prototipo que, si bien no es tan dañino como el contrario (barbie), no es muy adecuado.

Se habla de una mujer sin complejos. Todos y todas sabemos que eso es imposible, TODOS tenemos algún complejo, algo que querríamos cambiar o mejorar. Es algo que se nos impone desde el exterior, y es irrmediable. Y que levante la mano quien, aun teniendo complejos, no ha intentado remediarlos o al menos camuflarlos.

Poner como modelo a una mujer tan liberada, tan autónoma respecto a los paradigmas sociales, tan valiente frente a la realidad, tan humilde y sencilla me parece que es poner de ejemplo algo que no existe, al igual que las mujeres de los anuncios de la tele, tan delgadas, guapas, tetudas y bien vestidas.

A mi juicio, lo ideal es un término medio: ni reprimir las cosas que te hacen sentir mal y no intentar solucionarlas; ni el extremo contrario, dedicar tu vida a corregirte para convertirte en lo que te imponen como "mujer perfecta".

Desde mi punto de vista actual, con más perspectiva que cuando escribí esto, puedo decir que ya está bien de que se nos diga (desde la sociedad, desde nuestra casa, de parte de hombres y de mujeres) cómo tenemos que ser, cuál es el prototipo "válido" y cual el "malvado" o "antinatural" (odio esa palabra, siempre se utiliza para justificar cosas injustificables). Más tomar cada individuo, hombre o mujer, su propia iniciativa y no intentar parecerse a un prototipo establecido

He dicho.

perdonad el refrito, again xD

viernes, 1 de abril de 2011

Pseudofeminismo



¿Feminismo o pseudofeminismo? ¿Hablar de igualdad en intelecto, o inlcuso de la inferioridad del hombre, está de moda? ¿Es tan sólo una estrategema para...?


a) conseguir votos/ampliar el público de "izquierdas"

b) vender más revistas/películas sobre heroínas triunfadoras

c) impresionar a una tía para llevársela al catre

d) vestir retro/moderna/ochentera

e) renovar el mito de la porno-intelectual


Personalmente, las clases de "Payayo" me impresionaron tanto que veía el machismo hasta en la sopa; literalmente si era de "Sopas La Abuela" (por qué no cocina el abuelo, eh eh??). Al principio todo esto me pareció absurdo, pero pronto empecé a ver que el sistema hetero-patriarcal-logo-falocéntrico estaba por todas partes, rompiendo mitos: Renoir decía que ni loco se metería en la cama con una abogada, Picasso pintaba a las africanas abriertas de piernas, y Gauguin retrataba a las mujeres gracias a las cuales sobrevivía, tumbadas en pelotas en una bucólica selva, disponibles en todo momento. "Y así hasta ciento".


Ahora intento encontrar un equilibrio entre Dolce&Gabanna y una castración masiva. Porque llega un momento que no sólo todo te parece machista, sino algo mucho peor: empiezas a confundir machismo y feminismo. "¿WTF?", dirás.


Me explico: hay casos de machismo claro (Reggaeton, Grease, Fast&Furious, Un conejito en el campus y derivados). Pero películas como Working girl (1988), Una rubia muy legal (2001), Chicas malas (2004), o Sucker Punch (2011), ¿son feministas, machistas, pseudofeministas, o qué coj****?


¿Quién es el sexo fuerte? ¿El que pare o el que lleva la cerveza? ¿El que va a la guerra o el que cose el bajo de los pantalones? Las hembras de algunos insectos devoran al macho tras el apareamiento, y el león macho que gana una pelea elige pareja... ¿Es esto un empate?

miércoles, 23 de febrero de 2011

"Si las mujeres mandasen..."



¿Qué ocurriría si las mujeres mandasen?

¿"Serían balsas de aceite los pueblos y las naciones", como dice la zarzuela? Porque somos todo virtud y bondad, no? ¿O fuimos las que condenamos a la Humanidad por nuestro pecado?
¿Que ocurriría si...?

¿...hubiera una castración masiva? (Malayo power!!! seeh... es broma)
¿...se suprimieran los tacones y la depilación?
¿...desapareciera la prostitución femenina?
¿...se prohibieran los maniquíes con taya XS y alfileres haciéndolo XXS?
¿...ninguna mujer tuviera que volver a ir con escote al trabajo?
¿...ninguna mujer tuvieraque volver a ponerse las rodilleras para conseguir un trabajo?
¿...nadie volviera a violar a las mujeres civiles como trofeo en las guerras?
¿...nadie despidiera a una mujer por quedarse embarazada?
¿...una mujer pudiera tener amantes sin ser una puta?

Me pregunto algo... si en el cristianismo la única mujer valorada es virgen, madre (comentarios aparte) y esposa, ¿las demás qué son? ¿pecadoras? ¿inductoras al pecado?

Y otra cosa... si el paraíso para un hombre musulmán es un lugar lleno de vírgenes a su disposición, ¿el de una mujer es estar a disposición de los hombres? ¿O estar toda la eternidad cosiendo felizmente sus camisas y preprando sus cenas?
Dicen que la fuerza con que algo se reprime es directamente proporcional al miedo que se le tiene. También dicen que se teme lo que se desea. ¿Por qué nos tendrán tanto miedo si somos todo bondad?
Ay, si las mujeres mandasen...

miércoles, 9 de febrero de 2011

Teleputa

Ring... ring... "Todas las líneas están ocupadas, espere por favor".
Ring... ring..."A mí me guuusta la gasoliiinaaa..." ring... ring... "Daaame más gasoliiinaa"... ring...
- Teleputa, buenas noches, le atiende Mari Tere.-
- Buenas noches, ¿me puede decir qué especialidad tienen para hoy? -
- Pues veamos, hoy se está vendiendo muy bien la "Colegiala Inocentona" por 4€; es un clásico y nunca defrauda. Satisfacción garantizada. -
- Mmm no sé, estaba pensando en algo diferente. Las colegialas a veces son tan jóvenes, que la última que contraté llevaba chupete.-
- No se preocupe, caballero, encontraremos algo de su agrado. Este mes tenemos una oferta especial en la "Ejecutiva Agresiva" por 3€, y un 2x1 en "Cuarentona Calentona" por 2€. ¿Estaría interesado?-
- Verá, es que yo... estaba buscando una mujer espectacular peo que sólo la mire yo, graciosa pero que no cuente chistes, que sepa cocinar mi plato favorito y planchar mis camisas, que le guste el fútbol pero no sea un marimacho, que hable poco pero me alabe, que le encante el sexo pero que sólo se acueste conmigo...-
- Le paso con el departamento de "Esposas del siglo XXI"... un momento... -
Ring... ring... "A mí me guuusta la gasoliinaaa..." ring... ring...
- Departamento de "Esposas del siglo XXI", buenas noches. -
- Buenas noches, verá uested, yo buscaba algo... digo alguien... especial... inocente, limpio... -
- Con vírgenes estamos hablando de 7€, caballero.-
- ¡Uy! No no, entonces déjelo. ¿Digamos... de 3ª o 4ª mano? Es que el coche lo tengo de 5ª; para variar, ya me entiende, jeje.-
- Por supuesto. Creo que he encontrado lo que busca: Veamos el producto en conjunto... Mujer, 25 años, 90-65-85, 3ª mano, conocimientos básicos de plancha y sabe hacer tortitas, juega al futbolín, sabe estar callada y reír chistes, y dispuesta a todo excepto a un trío con su mejor amiga.-
- Venga, esa misma oiga. ¿Por cuánto me sale?-
- 5€ más tasas: unos shorts, un tanga, un pintalabios y un cepillo de dientes. Le mando los papeles a su correo; sólo tiene que firmar donde pone "Sí quiero". El producto le será enviado en 2 horas laborables. Y... ¡Enhorabuena! ¡Ha ganado usted el "Plus especial"! ¡Su producto traerá bajo el brazo izquierdo una tabla de planchar, y bajo el derecho una sartén! ¡Felicidades! -
- ¡¡Oiga usted!! ¡¡¿¿Pero no le parece eso de lo más denigrante??!! -

martes, 1 de febrero de 2011

Malos humos


Tratando un tema muy de actualidad (quizá más de lo que me gustaría, ciertamente), me dispongo a hablar sobre la famosa, polémica, irreverente y zascalólica: LEY ANTI-TABACO (leer con voz tenebrosa mientras suena un grito agudo de fondo)

Y es que aquí, en este país al que me referiré sin calificativos, no se les vaya a caer el bigote o el jersey de los hombros del susto, la noticia ha pillado un tanto desprevenida a la población, y han saltado las alarmas generales, ¡Nos roban la libertad! ¡Machacadles! ¡Nos quieren poner a la altura de las normativas europeas! ¡No lo permitiremos! Y un largo etc. de gritos de socorro y pánico general.

Pero por mucho que ironice sobre el tema, y por mucho que agradezca el poder salir a tomar algo y que no me ahúmen cual salmón, hay que reconocer que muchas de las quejas son justificadas; las cosas no se han hecho como debieran, y eso está claro.

En primer lugar, en un país con una cultura “de bar” tan arraigada, el cambio drástico ha pillado demasiado de sopetón: de no haber prácticamente ninguna restricción (los locales para no fumadores eran un mito), de un día para otro la prohibición es total y rotunda.

Por otra parte, la planificación sobre este asunto por parte del gobierno ha sido pésima. Hace dos o tres años se cambia normativa, y se obliga en algunos locales a la instalación de las denigrantes “peceras”, donde faltaba tirar cacahuetes a los fumadores. Tras este gasto, ahora se prohíbe totalmente fumar en lugares públicos cerrados; lo que conlleva una muy recomendable la instalación de estufas exteriores y la invalidez de la inversión realizada en la instalación de peceras.

Teniendo en cuenta que el “pasar por caja” es algo prácticamente obligatorio e inevitable a la hora de regular un asunto de estos (habrá que contentar a algún cuñado/sobrino/primo/vecino de algún pez gordo), a mí en concreto se me ocurren varias formas de suavizar la ley manteniendo contentas a las masas. Por ejemplo, la prohibición total en los locales donde se sirva comida, pero en el resto la posibilidad de fumar siempre que el local cuente con un potente sistema de ventilación (nivel NASA o algo así)

Como ya se sabe, nunca llueve a gusto de todos, y siempre habrá alguien quejándose, que por algo es el deporte nacional. En relación con esto, me gustaría mencionar algo curioso, y es que por norma general, la gente joven fumadora muestra más respeto y tolerancia por quien no fuma que las personas de mayor edad. La actitud de los “parroquianos” anclados a un taburete de bar y fosilizados junto a la barra suele ser la de “pues a quien no le guste que se joda, que se vaya a un bar de no fumadores”. Pero, como ya he mencionado, esos bares son escasos, y si ya hablas de discotecas, son casi inexistentes.

Pero yendo más allá de la primera impresión, este cambio de actitud en los jóvenes es una muestra de la creación de una nueva conciencia sobre este tema que, si continua, probablemente va a hacer más tolerable un cambio tan radical como la prohibición absoluta que se ha decretado. Actualmente, en cambio, sin esa nueva conciencia en la mayoría de la población, el asunto es descabellado.

Además, en ámbitos como el ocio nocturno, ésta ley ha perjudicado más que beneficiar la comodidad de los clientes. Hay quien reclama, como respuesta a la Ley Anti-Tabaco, una Ley Anti-Sobaco, y por lo visto está a punto de convertirse en un asunto de estado…

Volviendo al tema serio, y como conclusión, la nueva normativa es demasiado estricta para la sociedad actual; el cambio, más que en la prohibición, debe radicar en la concienciación y en la educación a los jóvenes, acompañadas de medidas de regulación que allanen el camino sin restar libertades tan abruptamente.


Saludos desde el Olimpo

martes, 25 de enero de 2011

Matrimonio: "esperar a que el otro se muera"


Matrimonio según la RAE: 1. Unión de un hombre y una mujer concertada mediante determinados ritos legales. 2. Plato que se hace de arroz blanco y habichuelas guisadas.

De entre ambas acepciones, me quedo con la segunda. ¿Quién no elegiría un suculento plato que te llena el estómago durante 8 horas, antes que un contrato (cuyo origen es "no vivir en pecado") que lleva a la destrucción recíproca y permanente de dos personas? De todas formas, los matrimonios no suelen ser de 2 personas: 3 o 4 es lo más habitual (más ya sería pasarse).

La mejor forma de convertir a alguien en un desequilibrado y un inseguro para toda su vida, es que sus padres se divorcien y le hagan creer que fue por su culpa. Éste es un recurso más utilizado que el "trabajamos por vuestro bienestar" de los políticos. Dos personas se enamoran (o eso creen), se prometen un montón de cosas (como los "bajaremos los impuestos", "aumentaremos las prestaciones",...), y se dicen un montón de frasecitas bonitas tales como "siempre estaremos juntos" o "quiero pasar contigo el resto de mi vida", pensando que ELLOS sí que lo cumplirán, no como el resto de la gente.

Pero lo que tardan en convocarse otras elecciones generales, estás del partido, la partida, el pariente y la pariente, hasta los mismísimos cojones. Sus graciosos dedos torcidos te parecen la mayor aberración que ha cometido la naturaleza (que no es poco), cuando oyes sus desternillantes chistes por enésima vez, comprendes todos los recientes asesinatos "de género" (que no son pocos), y en la cama te lo pasas mejor con tu libro de sudokus (más variado y más entusiasta). Todas esas noticias son meras tapaderas: esas parejas mayores (y no tan mayores) no mueren envenenados por el gas de la cocina; mueren envenenados por la rutina de sus vidas (es lo más tóxico que hay).

Dijo Basil Hallward a Dorian Grey: "Algunas cosas son más valiosas porque no duran". Dorian no le hizo ni puto caso. Y así terminó. "¡Lo mío durará!" Los seres humanos somos expertos en creernos los primeros de la historia en hacer algo, y en que a nosotros sí nos saldrá bien, porque somos muy listos y muy guapos, y aprendemos de la experiencia ajena. Si fuera así, desde que la mujer pudo sobrevivir de forma autónoma (los 50-60), no habría habido ni un matrimonio más.

"Si estabas enamorado, ¿por qué te casaste con ella?" dijo Wilde (ni siquiera él supo aprender de sus propias palabras). Si queremos a alguien, queremos poseerlo, asegurarnos de que no nos va a abandonar, atarle a nosotros. Tenemos miedo a perderlo, a que cambie de opinión (¿Y si engordo? ¿Y si me despiden? ¿Y si se cansa de mí?) Somos demasiado inseguros para darnos libertad.

Little Britain USA lo expresa con toda la crudeza y realismo posibles: "El matrimonio es perfecto no sólo para arruinar tu vida, sino para arruinar la de otra persona". "Mira a esos 2 monos ahí. No pueden estar más lejos el uno del otro. Antes estaban enamorados. Ahora sólo les queda esperar a que el otro se muera". Hasta que la muerte nos separe...

Mi humilde consejo (que no cumpliré; yo no voy a ser la excepción): aprovecha el afecto (sin forzarlo), disfrútalo. Porque NADA dura para siempre (y por eso el matrimonio no tiene sentido). Las personas cambian (menos mal), y somos mortales (salvo los vampiros). Es mejor decir: estaremos juntos hasta que la vida nos separe.

sábado, 15 de enero de 2011

Gallina




De mi cosecha, sólo para reflexionar un poco sobre el tema...
Saludos, hoy desde más allá del Olimpo

Rodillas peladas


No sé quiénes son estos tíos ni a qué se dedican. Primero pensé que iban a hacer una parrillada de negros, luego se me ocurrió que estaban en una fiesta disfrazados de magos a los que se les había olvidado el ala del sombrero, después creí que serían algún tipo de alienígenas que se habían pasado con la lejía, y finalmente pensé que estarían haciendo una manifestación fálica anónima.
Aún insatisfecha, continué con mis pesquisas hasta alguien me reveló algo que os dejará patidifusos, sobrecogidos, pasmados, espantados, y con una tiritona como si hubiérais chupado un palo de helado: estos supuestos humanoides ataviados con sombreritos polliformes y capas pseudo-gandálficas, son en realidad sujetos conocidos como "nazarenos", comunmente definidos como "penitentes en las procesiones de Semana Santa que simbolizan el arrepentimiento y el sacrificio que Cristo realizó por los hombres".
Lo primero y más trascendental que debo hacer notar, es que estaba en lo cierto respecto a la etimología de PENI-tente: tanto los sombreritos como los cirios son pura y llanamente, falos (la cabra, religiosa o no, tira al monte). Nota aclaratoria: los cirios religiosamente no significan ni "lux mundi" ni hostias (hostias tampoco); sólo sirven para alumbrar el camino nocturno y que los susodichos nazarenos no se den de hostias (no se vayan a atragantar como Adán).
Segundo punto: si se enmascaran es porque están avergonzados de algo. ¿Es por el pecado y por haber crucificado a su Señor? ¿O es para que sus colegas no les saquen en tuenti, teniendo el cucurucho como sucedáneo de la famosa (y subestimada) bolsa de papel con dos agujeros? Será parte de los misterios dogmáticos: es mejor no preguntar.
Y por último: emulan el recorrido que Cristo hizo previo a ser crucificado, conocido como viacrucis. ¿Estos sujetos hacen algún tipo de sacrificio? (y no me refiero a sacrificar a la abuela). ¿Sufren? ¿Entregan sus vidas para salvar a alguien? Porque si no, nada tiene que ver con Cristo. A mí a los 10 años me obligaban en el colegio ultracatólico (sí, hasta en el Parnaso los hay) a rezar el viacrucis con sus 12 estaciones, de rodillas sobre el asfalto (con uniforme y calcetines), y creedme: jode, y mucho. Efectivamente, te acuerdas de todo el mundo y de todo Dios. Lo curioso, es que eso tampoco emula a Cristo, ya que se trata de ofrecer un sacrificio voluntario.
Y aquí entra mi anécdota de hoy. Estaba tranquilamente escuchando a mi madre ultracatólica (sí, hasta en el Parnaso las hay) mientras comía, cuando ésta ha soltado, escandalizada, que había leído la siguiente noticia en La Razón: "Una mujer descubre que está en la cama con un borracho y no con su marido" (verídico: publicado el 13 de Enero). Acto seguido, tras expresar su incredulidad, ha dicho, y cito textualmente: "Estas cosas en mi época no pasaban. En los años 60 las mujeres tenían las rodillas peladas". Supongo que se referiría a rezar. En fin, a mí todo este asunto me la pela.

viernes, 14 de enero de 2011

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Resulta curioso cuando menos hacer examen acerca de las bases que sustentan las principales religiones monoteístas de nuestro mundo y darse cuenta de que factor común a todas ellas es la absoluta necesidad de conseguir un sentimiento de culpabilidad constante, profundo y convencido en el creyente.
La base de nuestra religión es la culpa. Debemos orar para pedir perdón desde que nacemos, ya imbuidos por pecado original. Deberemos orar el resto de nuestras vidas para pedir perdón por los pecados que cometamos. Aunque seamos castos y puros durante la vida entera, habremos de pedir perdón al Señor casi incluso por existir, millones de molestas hormigas correteando bajo sus pies y elevando plegarias con peticiones a cuál más ridícula. No nos extrañemos de que haya optado por dejar de hacernos caso.
Frente al mea culpa que hoy día solo siguen entonando minorías, la sociedad liberada actual ha trastocado de arriba abajo todo el sistema de valores que hasta ahora había organizado de forma “casta y pura” la realidad de las familias de nuestras generaciones precedentes. Hemos desterrado a Dios a los dominios de sus alturas, le hemos mandado al Olimpo a convencer a Dionisos de que cambie el vino por las cañas del 100 Montaditos, y de vuelta le hemos cerrado la puerta de casa dejándole sin llaves.
Perder a Dios ha sido esencial en el cambio de nuestra sociedad. En muchos ámbitos ha resultado en un progreso de la mentalidad colectiva que bien le hacía falta a nuestra cultura. En el sentimiento de la culpa, sin embargo, la discusión puede llevarse un poco más lejos. Perder a Dios ha significado perder una escala de valores estricta, a veces ilógica, absurda, severa, arrolladora y discriminadora. Pero también ha significado perder una escala de valores que resaltaba virtudes como el sentido del respeto, de la mínima decencia, de la prudencia, de la solidaridad, de la abnegación, de la esperanza, del creer que los seres humanos no somos malos, sino que sencillamente estamos equivocados.
La escala de valores se establece hoy en día de forma absolutamente personal, con todo lo bueno y lo malo que acarrea. Hay que construirla paso a paso, a base de errores, de aciertos, de meteduras de pata y de grandes éxitos, de escuchar a los demás de verdad o dejar sus palabras pasar como quien oye llover. Nunca nos vamos a poner de acuerdo. Por eso no nos rompamos la cabeza, seguramente antes nuestros abuelos y bisabuelos tampoco lo estaban, pero debían al menos fingirlo. Sin embargo, hay un pequeño tesoro que sí nos daba la religión perdida. Es la culpa y el perdón.
El sentimiento de culpa es útil para Dios. Las religiones lo utilizan para mantener la jerarquía y el poder del Señor sobre el orante, al que se le hace creer que su vida significa poco más que la de una piedra (de hecho, polvo eres y en polvo te convertirás). Que nos hayamos liberado de esta culpa que nos subordina a Dios ha sido un avance para nosotros, pero la otra culpa, esa que nos reconoce como pecadores ante nuestros iguales, los hombres, también se va diluyendo en el tiempo junto con el resto de la escala de valores religiosa. Y entonces todo vale. Pero hay que ser intolerante con algunas cosas. Tolerancia no es siempre sinónimo de algo bueno (¿tolerarías la violencia?), pero eso es otro cantar.
El sentimiento de culpa también es útil para el hombre. Y lo es porque le hace sentir que no puede dañar impunemente a sus iguales. Recibe un castigo, o bien de los afectados, o bien de su conciencia, o bien de parte de ambos. Se acaba pagando un precio por los agravios causados. Solo no lo pagan aquellos que han perdido toda ética, aquellos que dejarían llorar, agonizar, morir, sufrir a una persona delante suyo sin inmutarse lo más mínimo ni arrepentirse de la omisión de socorro. Habría preguntarse si acaso podríamos catalogarlos como personas. Lamentablemente, existen.
La culpa en el otro nos mueve al perdón cuando el agraviado somos nosotros. Se auto castiga, nos evita la molestia de ser nosotros quienes le demos los latigazos. Si su conciencia es insistente, se castigará durante meses, igual años, a la hora de comer, de dormir, de estudiar, de trabajar; de vivir, en definitiva.
Jesús predicó la palabra del hijo pródigo, que vivió su vida desenfrenadamente, fue perdonado y volvió al redil con más mérito que su hermano, que nunca transgredió las reglas de su padre. Él nunca se equivocó; es lo que tiene el obedecer ciegamente. Sin embargo, por este mismo motivo seguramente tampoco entendió -como lo hizo su hermano- por qué los valores que aprendió en casa eran los correctos frente a los del mundo exterior.
A donde quiero llegar es a la necesidad de vivir en libertad, creando valores, pero sin olvidar que también existen elementos de nuestra religión, de nuestra cultura, que son positivos para facilitar nuestra convivencia con los demás y que no por ser tradicionales han de ser automáticamente rechazados. La culpa nos enseña que no somos infalibles, que nos portamos como cabrones y que muchas veces merecemos lo que nos toca, aunque asumir la culpa sea una de las cosas más difíciles que pueda rondar la cabeza de una persona.
No hemos tampoco de ser catastrofistas y pensar que la humanidad ha perdido el rumbo, que mejor aceptemos que somos malos por naturaleza y dejemos de pensar en ello, que no vamos a cambiar. Para el cambio hace falta trabajo, humildad, reflexión, voluntad y silencio. Hablar menos, actuar más. He ahí la clave. Querer es poder, aunque suene a tópico. Y hemos de guardar la esperanza en el buen hacer de los demás. ¿Qué nos queda, si no?

jueves, 30 de diciembre de 2010

Javier Krahe - No todo va a ser follar


Escucha aquí desde Youtube el tema de Javier Krahe "No todo va a ser follar".


Bajo el título contundente y la melodía ingenua se esconde una crítica a la rutina, al ocio para masas y a los deberes "socialmente obligatorios", que coartan las libertades del espíritu humano.


Podría ser "todo follar" y disfrutar de los pequeños placeres, pero simpre chocamos con algo que nos parece importante, que es "importante en la sociedad", en el estado del bienestar que nos parece tan frágil.

Es lo que toda madre espera de su retoño y qué dirán las vecinas si no lo hacemos...


Habrá que coleccionar sellos, ir a trabajar por una miseria, quitarle el polvo a la bilbioteca, comprarse unos calcetines, regar los tiestos, pagar la hipoteca, la cultura obligada, la propaganda... No todo va a ser follar (ni siquiera en el Parnaso)


Saludos desde el Olimpo